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¿Podremos prevenir ataques de corazón gracias al Internet de las cosas (Internet of Things, IoT)? ¿Dejará de ser un suplicio levantarse por las mañanas? ¿Los músicos podrán dejar de usar un metrónomo? ¿Escucharemos con más precisión gracias a algún invento? En el momento de escribir estas líneas han pasado un par de meses desde que tuvimos la oportunidad de hablar con algunos de los equipos que tienen en Brinc, la aceleradora de startups de Hardware con sede en Hong Kong con la que estuvimos reunidos un par de días. Y que nos dejó impresionados por el alcance de las cosas en las que trabajan.

La ambición de los proyectos era enorme, el entusiasmo de los emprendedores con los que hablamos y del propio Bay McLaughing (cofundador de Brinc, del que ya publicamos una entrevista hace poco) nos desbordó: tanto que decidimos hacer un pequeño documental para mostrar el alcance de los proyectos y los retos a los que se enfrentan las startups de hardware. Pero primero, un poco de contexto.

El ecosistema emprendedor en Hong Kong ha crecido mucho en los últimos años

Comentaba Josh Steimle en su columna en Forbes que cuando llegó a Hong Kong en 2013 “había un pequeño puñado de startups en la ciudad”. Hong Kong es un mercado pequeño comparado con su vecina China, así la escena startups de esos primeros años se caracterizaba por ser (casi) una pequeña familia.

Sin embargo, esos años quedaron atrás. El ecosistema startup ha crecido un 300% desde 2009, como podemos leer en el estudio realizado por Google y la Chinese University of Hong Kong (CUHK) sobre el estado del emprendimiento en Hong Kong.

Aunque todavía existen ciertos retos que superar por las startups del país los emprendedores con los hablamos en las semanas que pasamos en Hong Kong destacaron que un mayor apoyo por parte del gobierno, su cercanía a Shenzhen como centro de producción y su liderazgo como centro financiero en la región han sido factores claves del crecimiento de la escena startup, principalmente en dos áreas: FinTech y IoT.

Por qué el IoT es “the next big thing”

Y sobre Internet de las cosas (IoT) fuimos a hablar a la zona de Sheung Wan, concretamente a la sede de Brinc en el PMQ, el edificio que se está convirtiendo poco a poco en la referencia en IoT en Hong Kong. Sobre todo después del evento LaunchIOT que celebraron a comienzos de este año.

Después de charlar con Bay McLaughing (cofundador de Brinc) sobre los retos de las startups de IoT y hardware, decidimos pasar una tarde estupenda compartiendo proyectos con algunas de las startups que se encontraban en Noviembre de 2015 en el programa de Brinc. Proyectos muy ambiciosos que se encuentran en distintos estadios.

  • El objetivo de los chicos de Heartisans es prevenir ataques al corazón.
  • Florian Simmendinger de Soundbrenner nos contó cómo tener éxito en una campaña de crowdfunding, llegar a la distribución en tiempo e introducir IOT en el mundo de la música.
  • Todos escuchamos de formas diferente por cada oído. Aunque “oigamos” lo mismo, nos llega de forma diferente y Aumeo Audio está trabajando en una especie de gafas para nuestros oídos que nos permitirán escuchar de forma personalizada (disclaimer: lo hemos probado y sí que hay una diferencia a la hora de escuchar música con y sin ellos, todo alcanza muchos más matices).
  • Levantarse cada mañana es un suplicio para muchos, ¿podríamos conseguir mejorar la forma en que nos levantamos? ¿Levantarnos cada día un poquito antes? ¿Dejar de dar al snooze?  Pudimos hablar sobre esto con el equipo de Kello, profundizando en cómo se pasa de definición de producto a la producción en sí y la importancia que toma en IOT esta decisión.

Aquí van nuestros aprendizajes de los días de inmersión en el mundo del Internet de las Cosas (IoT) que pasamos en Hong Kong:

1. Internet of Things (IoT), en tendencia ascendente

IoT no es un término recién acuñado ni nació en algún post de tendencias de hace un par de años. El término fue acuñado en 1999 por el británico Kevin Ashton, aunque ya en 1982 se empezó a discutir sobre una red de dispositivos inteligentes a raíz de una máquina de CocaCola modificada que crearon en la Carnegie Mellon University. Si queréis saber más sobre la historia, aquí podéis leer más.

Echando un ojo a las tendencia de búsquedas del término Internet Of Things a nivel global en Google Trends, vemos que es a partir de 2009 cuando comienzan a aumentar las búsquedas al respecto:

Aunque es Corea el país donde más interés hay en búsquedas, Hong Kong se encuentra en sexta posición, después de Taiwan, China, Singapur e India.

El creciente interés por esta tendencia tecnológica no es de extrañar a la vista de algunas de las predicciones que se han hecho al respecto:

  • “Habrá cerca de 26 mil millones de dispositivos en el Internet de las cosas para 2020” Gartner.
  • “Más de 30 mil millones de dispositivos serán conectados de forma inalámbrica al IOT para 2020” ABI Research.
  • “Una gran mayoría de los expertos en tecnología y usuarios de Internet que respondieron -83 por ciento – estaba de acuerdo con que el Internet de las cosas será generalizado y tendrá efectos y beneficiosos para 2025” Pew Research.
  • “Alrededor de 6 billones de dólares se gastarán en soluciones IoT en los próximos 5 años” Business Insider.

2. Hay que salir del garaje: IoT requiere interacciones en el “mundo real”

Eso de que las startups nacen en un garaje… Son historias de los inicios de Sillicon Valley. Si ya hoy en día es difícil tener éxito simplemente escribiendo código en el garaje/sótano/habitación en casa de tus padres, más difícil es montar una startup de IoT o hardware que sea rentable en el largo plazo sin salir al mundo real.

Y es que todo lo que implica desarrollar una aplicación software hay que sumarle tiempo dedicado a negociar con fábricas y distribuidores, así como al desarrollo del producto físico: diseño industrial, ingeniería eléctrica, diseño mecánico, de audio… y la validación del producto, de la que hablaremos en el siguiente apartado.

Como nos comentaba Bay, sí, lanzarse al mundo del hardware es complicado, pero no imposible. No es un camino para recorrer en soledad, hay que contar con partners que te harán más fácil el camino, y lo que es más importante, te permitirá lanzar en un time to market óptimo. No sabemos si fueron sus inspiradoras palabras o la inmersión de esos días en el mundo del IoT, pero los dos acabamos con ganas de montar una startup de hardware…

3. La importancia de validar el producto

Cuando se habla de startups se utiliza con frecuencia el término “pivotar”, que si habéis jugado al baloncesto os resultará familiar y, hablando en términos de startup, una empresa “pivota” cuando llegado determinado punto surge la necesidad de hacer cambios más o menos profundos en su modelo de negocio usando lo aprendido hasta el momento. Sin embargo, no es tan fácil, tan ágil, ni tan lean para todas las startups pivotar en cualquier momento. La mezcla de software y hardware de una startup IoT hace que no sea tan sencillo pivotar, sobre todo si ya tienes tu prototipo en fábrica y estas a unos meses de empezar con la distribución. Y esto, en el más sencillo de los casos: imagina, por ejemplo, añadir estudios clínicos con pacientes para poder validar un algoritmo.

Nos pareció bastante interesante cómo Kello, el reloj que quiere hacer que despertarse no sea un infierno, está validando y terminando de cerrar las características de su producto. Una de las técnicas que está utilizando, es la realización de test a/b con anuncios de Facebook para validar el interés que generan diferentes características que ya tienen en mente pero que quieren saber cómo de interesantes son para el usuario final. Su idea es tener claro el producto para ir a crowdfunding con una opción que cumpla las necesidades del usuario/inversor. Y cuando hablan de producto, hablan en el sentido más amplio del mismo: desde el diseño exterior, materiales y colores, hasta las funcionalidades que incluirá, si es, por ejemplo, un característica interesante para los usuarios finales que incluya control por voz, o si no es algo que les aporte valor.

Y esto cobra más importancia cuando estás tratando de prevenir ataques al corazón. Es el caso de Heartisans, antes de decidir si van a ser B2B o B2C o de si fabrican su propio wearable o no, tienen que terminar de validar su algoritmo de predicción: con el que podrían salvar miles de vidas, detectando un potencial ataque al corazón antes de que se produzca.

La mezcla de software y hardware ya hace complicado pivotar, pero en este caso debemos añadir la combinación de estudios clínicos y la validación con pruebas de campo. Algo que complica o, como dicen ellos, hace más interesante, el desarrollo de su idea.

En cualquiera de los dos casos, avanzar tanto con el producto como con el algoritmo sin antes tenerlos 100% validados no es una opción para ellos.

Ya que una vez pasen a la siguiente fase, no hay vuelta atrás. Incorporar una nueva funcionalidad deja de ser fácil y barato. Significaría en el mejor de los casos retrasar meses el avance del desarrollo del producto y en el peor, (casi) volver a empezar de nuevo, con el consumo de capital que esto conlleva.

4.La realidad detrás de la financiación con Crowdfunding

Hay que desterrar la idea de que las campañas de crowdfunding se graban con la cámara del teléfono, en el sótano de tus padres y entre un par de amigos que quieren sacar adelante su idea y obtienen millones de dólares en financiación. Los años en los que esto funcionaba quedaron atrás (salvo excepciones). Ya no es todo tan “Do it yourself”.

Una de las cosas que Florian de Soundbrenner nos cuenta que aprendió fue lo profesional que se ha vuelto el crowdfunding: agencias de marketing y PR especializadas en campañas de crowfunding, agencias de social media centradas únicamente en campañas de crowdfunding, consultoras de marketing digital y social media que no hacen otra cosa que campañas de crowdfunding… Aunque siempre quedará alguna campaña “a la antigua”, nos sorprendió el negocio que hay detrás del crowdfunding. Nos comentaba Florian que si quieres realmente tener éxito con tu campaña, hay que dedicarle meses de preparación y lanzar la campaña de forma profesional. Por supuesto, nada asegura el éxito y él mismo nos reconoció que existen contraejemplos en cualquiera de los dos bandos: campañas con pocos medios que triunfan y campañas con una alta inversión que se despeñan.

Lo peor de no conseguir el objetivo a través de crowdfunding es el “fracaso” público: algo que complica después la búsqueda de otras vías de financiación, al no haber sido capaz de demostrar que existe demanda por parte de la comunidad de early adopters.

En caso de tener éxito las ganancias son obvias: tanto por el feedback recibido de los usuarios (antes de la producción, por lo que todavía se puede incorporar al producto final) como a la hora de negociar con posibles inversores y proveedores, porque demuestras que, al menos hasta cierto punto, existe un mercado para tu producto.

5. Internet Of Things en clave de negocio

Entre los sectores con más potencial para la incorporación de tecnologías IoT, comentábamos con Bay el potencial que tiene para aplicaciones en salud (eHealth). Tanto los chicos detrás de la startup Heartissans como de Aumeo Audio contaron con el asesoramiento de expertos en salud en la validación de sus ideas, dado que en estos casos no es solo tecnología lo que hay que tener en cuenta. Ni que decir tiene que si bien es cierto la aplicación de IoT en temas de salud tiene un gran potencial en los próximos años, tiene también un gran reto, y es la seguridad de los pacientes que utilicen estas tecnologías: protección de datos de pacientes, seguridad ante posibles hackers, etc.

Además de en el sector salud, que quizás es el sector más susceptible de ser transformado por estas tecnologías, son muchas otras las aplicaciones y los sectores en los que veremos la aplicación de IoT en los próximos años:

  • En el sector del entretenimiento, desde juguetes para niños como “el peluche Mon Mon para WeChat a wearables para que bandas de música controlen el ritmo y tiempo. No es de extrañar tampoco que empresas como Disney apuesten por la innovación a través de su programa de aceleración de startups. Y por si alguien está pensando en tener un detalle conmigo, este dispositivo para controlar la mente como una autentica Jedi será siempre un acierto.
  • A nivel de Smart Cities, a través de la creación de todo tipo de servicios para edificios, transportes, electrodomésticos,etc… conectados. Según datos de Business Insider, se estima una inversión de unos 2 trillones (billones de “los nuestros“) de dólares en IoT por parte de gobiernos de 2015 a 2020.
  • El mix de sensores, datos y robots puede ser un aliado para el sector logístico, ya que ofrece ventajas en el seguimiento de paquetes y la organización de almacenes, entre otras cosas. El que quizás es el (mejor) ejemplo de este tipo de tecnologías aplicada a la logística son los almacenes de Amazon.

Estos son algunos ejemplos. Negocios consolidados y quizás menos digitales ven en la aplicación de estas tecnologías ventajas que van desde la reducción de costes o mejor rendimiento de la productividad al desarrollo incluso de nueva oferta de productos. Así que, como decía Nacho Villoch, recuerda “para innovar, tirar de la cadena”… de la cadena de valor, claro.

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